
El reclamo por la soberanía estalló en Rosario
La del jueves 6 será una jornada que quedará en la memoria popular. Mientras en el Senado se debatía el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada cientos de miles de personas movilizaron en el país. Rosario no fue la excepción: hubo actividades desde temprano en Plaza San Martín, radio abierta y doce cuadras de personas marchando.

Un trapo pintado a mano, abierto en una cancha de futbol de Estados Unidos con el mensaje “las Malvinas son argentinas”. Así arrancó este envión popular de resistencia que creció en las redes y en las calles y permitió dos victorias parciales en medio de una avanzada brutal del gobierno de Milei y sus aliados.
Pese a su insistencia, La Libertad Avanza tuvo que bajar del proyecto los capítulos de la venta de tierras a los extranjeros de forma irrestricta y las modificaciones a la ley de Manejo del Fuego. De todos modos se aprobaron modificaciones lesivas para el presente y el futuro y ahora la Cámara de Diputados debe expedirse.

Literalmente el repudio popular los pasó por encima y ellos intentaron acallarlo con una inusitada represión en inmediaciones del Congreso Nacional. Pero los cientos de heridos y la derrota política parece esta vez sí marcar el inicio de un ocaso. Como sucedió con Macri y la resistida reforma previsional en 2017.
Vientos de resistencia
Tras un temporal de lluvia, el viento abrió por momentos el cielo y enfrió la temperatura. Pero desde las 14.30, la CTA Autónoma, ATE Rosario, el Sindicato de Aceiteros, la docencia universitaria, las organizaciones ambientalistas y demás integrantes de la multisectorial que se convocó a luchar por este tema, plantaron una radio abierta en la Plaza San Martín.

Con la idea de agitar la previa a la marcha, el reconocido periodista Ariel Bulsicco y la secretaria de Comunicación de la CTAA local, Sofía Alberti, entrevistaron a casi veinte referentes y referentas para ponerle voces al reclamo. Referentes sindicales, ambientalistas, partidarios, de derechos humanos, sociales, de pueblos originarios, de inquilinos e inquilinas, pasaron dejando un mosaico de argumentos profundos contra el proyecto de ley.
Llegando las 18.30 la gente se empezó a agolpar en la plaza mientras el histórico Ejército Popular de Payasos -nacido al calor del 2001- volvía, después de años, a poner su impronta performática. “Quedan los artistas” decía una reconocida canción teatral. Fue una movilización no solo diversa, sino con amplia participación de personas de la comunidad, “sueltos” que marcharon sin pertenecer necesariamente a una agrupación.

Este resultado de resistencia, empujado por múltiples organizaciones, empezó a gestarse por convocatoria de la CTA Autónoma Rosario y ATE Rosario. Fue en la casa del gremio estatal donde se fueron articulando las diversas voluntades y actividades que agitaron toda la semana previa al tratamiento en el Senado de esta nefasta iniciativa. Y vaya si el agite dio resultado en las redes y en las calles. Doce cuadras de personas con un frío terrible, al calor de la defensa de la patria. “Esto no termina, vamos por los diputados y diputadas, la lucha sigue y este pueblo no se rinde”, dijo la Secretaria General de ATE y CTAA, Lorena Almirón.


Equipo de Comunicación ATE Rosario











