Jornada de formación | Estrategias colectivas para enfrentar la deshumanización laboral
El jueves 17 más de treinta espacios gremiales locales, nacionales e internacionales, se reunieron en ATE Rosario para debatir sobre “Salud laboral, ajuste y resistencia sindical”. Hubo un panel de apertura, talleres y trabajo en comisiones. Compartimos las conclusiones.

A 57 años de los Rosariazos y a 10 años del fallecimiento del dirigente estatal Jorge Acedo, la sede de ATE Rosario recibió a decenas de trabajadoras y trabajadores del sector público, privado, local, nacional e internacional. Durante más de siete horas se debatieron ejes fundamentales para la intervención sindical en los lugares de trabajo en pos de mejorar las condiciones de vida.
Pisando las seis de la tarde Julia Campos, de la Campaña Fuerzas del Trabajo (FDT); Julia Soul, del Taller de Estudios Laborales (TEL) y de la FDT; y Oscar Martínez también del TEL, guiaron las dinámicas de taller y comisiones, puntearon lo surgido del encuentro.
Campos encabezó la Comisión “Cuando el trabajo enferma” y relató: “Propusimos un diálogo en base a experiencias. Apareció la necesidad de desnaturalizar lo que pasa en cada lugar de trabajo: riesgos, precariedad, violencia extrema” y las experiencias sobre realización de mapas de riesgo para señalar los ámbitos más peligrosos. Para ello hay que fortalecer el vínculo de las bases con el sindicato, explicó: “en el lugar de trabajo saben de qué se enferman y por qué, si falta línea de transmisión al sindicato, no hay posibilidad de acción potente”.
Además, se conversó sobre cómo se construyen las demandas una vez que las bases y el sindicato acuerdan. Apareció allí la necesidad de cuerpos técnicos que ayuden con las herramientas concretas, sin intentar reemplazar el trabajo de los compañeros.
“Hay que tener fuerza propia para construir estrategias, que tiene que ser inteligente y previsora de lo que vendrá del otro lado”, aclaró Campos. En ese sentido también apareció el desafío que encarna que a la patronal no le importe la acción gremial, como es en el caso actual en el ámbito estatal y educativo. “Tenemos que construir legitimidad en el lugar de trabajo y con la comunidad”, definió.
Julia Soul acompañó las síntesis en la “Nuevas tecnologías y profundización del desgaste”. Allí apareció el impacto de la innovación tecnológica mediante la creación de nuevas tareas que son una incógnita para la organización gremial porque implican que la interacción cotidiana se moldea por una plataforma.
Además es una dinámica asociada al control de les trabajadores y “termina impactando en el modo de hacer tareas ya que la lógica impersonal, algorítmica, digital, nos coacciona a seguir determinados circuitos, ritmos, suspende interacciones interpersonales”. La intensificación del trabajo, los nuevos puestos y modalidades de control y evaluación acentúan además los niveles de competencia entre compañeros y compañeras, rompiendo lazos de solidaridad. “Las dinámicas estandarizadas dificultan los trabajos específicos, generando más problemas de lo que solucionan”, sostuvo Soul.
Con este panorama aparece la dificultad también de identificar a los empleadores, lo que problematiza aún más la defensa de derechos elementales. Frente a ello aparecen las estrategias sindicales, estando en el primer nivel “construir conocimiento desde nuestra perspectiva, rastrear qué pasa en otros lugares del mundo, qué estrategias funcionan. Nada nos ocurre solo a nosotros, ni solo acá”.
“Hay que discutir los propios procesos de trabajo. Realizar un monitoreo y control de lo que se mide. Es un problema de la clase en su conjunto”. Entre los derechos a defender aparecen fuertemente los ingresos, los puestos de trabajo y el derecho a la privacidad.
Oscar Martínez fue quien ordenó la Comisión Salud mental y condiciones de trabajo. Una muy concurrida y con experiencias desgarradoras. “Hay un deterioro de la salud mental intensificado”, definió. Se habló allí de suicidios, incluso llegando al caso de una niña de quinto grado escolar. Los consumos problemáticos son otro síntoma de un “sufrimiento anímico brutal masificado”.
Convocó a romper las dificultades, discriminaciones y priuritos para hablar de salud mental y de los padecimientos mentales. “Hay que instalar otras perspectivas desde los sindicatos, romper con la visión individual, instalar que el proceso de trabajo y sus implicancias generan malestar y padecimientos”.
La actividad fue convocada por la Fundación Rosa Luxemburgo, ATE Rosario, CTA Autónoma Rosario, COAD (docentes de la universidad), SOEAR (industria aceitera), SACRA Santa Fe (casas particulares).
Ver transmisión del panel de apertura AQUÍ
Ver Taller Salud y Trabajo AQUÍ
Nota del panel inicial ver AQUÍ
Equipo de Comunicación ATE Rosario










