
En marzo se necesitaron $2.347.464 para afrontar las necesidades básicas
La Junta Interna de trabajadorxs de ATE INDEC presentó la actualización a marzo de 2026 del ejercicio “¿Cuál debería ser nuestro salario como mínimo?” y del análisis de pérdida del poder adquisitivo. Según el informe, un trabajador o trabajadora necesitó en marzo un ingreso mínimo de $2.347.464 para cubrir las necesidades básicas de un hogar tipo. Los datos vuelven a confirmar el deterioro sostenido de los ingresos frente al aumento del costo de vida.
El monto de $2.347.464 se compone de $812.888 para la canasta alimentaria y $1.534.576 para otros consumos esenciales como vivienda, transporte, salud y servicios. Muy lejos de los salarios reales del sector.
Trabajadores y trabajadoras advierten que el aumento constante de tarifas y bienes esenciales sigue presionando sobre los ingresos, en un contexto donde las paritarias quedan sistemáticamente por debajo de la inflación. Desde la asunción del actual gobierno, la inflación acumulada alcanza el 290,3%, mientras que la pérdida del poder de compra del salario testigo ya llega al 31%.
La brecha se vuelve aún más evidente al comparar el salario actual con su equivalente actualizado: debería ubicarse por encima de $1,6 millones, pero apenas supera los $700 mil, consolidando una caída que ronda el 56% en términos reales.
Desde ATE INDEC señalan que la discusión salarial no es sólo técnica, sino profundamente política, y reclaman una respuesta colectiva frente al ajuste. Entre los principales puntos, exigen la reapertura de paritarias sin techo, un aumento de emergencia, un bono mensual y el pase a planta de trabajadores precarizados.
Reclamo de los trabajadores y trabajadoras de ATE INDEC:
- Reapertura inmediata de paritarias sin techo.
- Aumento de emergencia del 44 % que recomponga la pérdida salarial acumulada durante el gobierno de la LLA.
- Bono de emergencia mensual para todos los trabajadores y trabajadoras de $450.000.
- Pase a planta permanente de las y los trabajadores precarizados.
- Prohibición de despidos y reincorporación de las y los despedidos.
- Ningún salario ni jubilación por debajo de la línea de pobreza.
No hay margen para más pérdida salarial. La salida es colectiva, en unidad y en la calle.











