
Masiva marcha por la salud pública
ATE Rosario desobligó y protagonizó con otros sindicatos y la CTA Autónoma el capítulo local de la jornada nacional en defensa de la salud. La columna de varias cuadras salió de la Municipalidad, pasó por el Nodo y culminó con un acto en PAMI 1, unificando los reclamos de los tres niveles estatales.

Con mucha bronca y bajo un sol radiante el microcentro rosarino vio interrumpido su ritmo habitual por el grito colectivo que se plantó para proteger la salud como derecho humano. El ajuste nacional “implica el debilitamiento deliberado de capacidades estatales, la desarticulación de políticas públicas federales construidas durante décadas y el abandono de millones de argentinas y argentinos”, explicaron las organizaciones convocantes.
Lorena Almirón, Secretaria General de ATE Rosario repudió las políticas de ajuste y resaltó la necesidad de “hablar de salarios y condiciones de trabajo” en el sector. Además, apuntó que “han recortado el programa REMEDIAR, que antes cubría un 100% los medicamentos, hoy cubre un 52%. Es impresionante, ahí escuchaba a una jubilada decir que compraba su medicación mes por medio porque no podía comprarla todos los meses. Entonces, eso nos da la pauta que lo que venimos diciendo acerca de la situación del PAMI: es un genocidio de los adultos mayores y no lo podemos permitir”.

El documento leído por referentes de cada organización detalló que “en 2025, el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud de la Nación cayó un 12% respecto de 2024 y un 40% respecto de 2023, mientras se sumó un recorte de más de 63 mil millones de pesos mediante la reestructuración del Presupuesto 2026. Este proceso se da en un contexto de crisis económica y social caracterizado por la pérdida de más de 300 mil empleos formales, el deterioro salarial y el incremento sostenido de la pobreza”. Ello en el marco de 742 mil personas perdiendo su obra social o prepaga.
Melina Gutiérrez, referenta de ATE PAMI Rosario que fue ilegalmente despedida por la actual gestión teniendo fueros gremiales, recordó que en la obra social de las y los jubilados los salarios están “totalmente planchados y a la baja para los trabajadores y las trabajadoras”. Lo que se suma a una precarización laboral extendida en el tiempo. “Queremos que vuelvan las prestaciones de manera digna para los jubilados y las jubiladas. No queremos Token en las prestaciones, queremos medicación gratis para que un jubilado no tenga que elegir entre comprar un remedio o tener que comer”.

Florencia Escándar, trabajadora de la Colonia psiquiátrica de Oliveros, contó la dramática situación de salud mental: “se encuentra muy afectada, hay un aumento de la demanda por consumo problemáticos e intentos de suicidio. Estás políticas de ajuste rompen, fracturan, aniquilan la "perspectiva de futuro", la vida que tenía organizada, los proyectos que se pierden cuando se pierde el empleo”.
Eleonora Salvatierra, Secretaria de Salud y Seguridad Laboral de ATE y enfermera del Hospital Gamen, consideró que la movida de este miércoles resultó muy importante “para que la población vea que esto es transversal, que es una lucha por el acceso pleno a la salud. Terminar la marcha en PAMI era fundamental para hablar del vaciamiento. El Estado debe garantizar este derecho y esa certeza se ve en la variedad de organizaciones presentes”.

La realidad muestra que si no se hace cargo un nivel estatal, se satura otro: hay miles de jubilados que hoy se van a salud pública provincial por la falta de prestaciones en PAMI. Lo que en todos esos lugares siempre hay es un trabajador o trabajadora estatal sosteniendo los derechos de cada habitante, con recursos deficientes y salarios de pobreza.
Equipo de Comunicación ATE Rosario











