
De salud, poco: preocupación por el área de licencias médicas
ATE Rosario expresa su posición ante la concreción de la tercerización en el área de licencias médicas, que afecta a 150 mil estatales de la provincia. Se desplaza el rol del médico tratante en enfermedades de larga y corta. No hay precisión alguna sobre cómo se abordarán las causales de enfermedad en el Estado. Preocupación por la protección de datos.
En Argentina enferman o quedan inválidas cuatro personas por día y mueren otras dos, por causa del trabajo. Por las condiciones generales, además, escalan los padecimientos ligados a la salud mental. Dentro del Estado, se suma una sobrecarga laboral por pluriempleo, violencia, falta de personal, insumos, recursos materiales y simbólicos. En ese marco, el gobernador Maximiliano Pullaro lanzó finalmente las modificaciones en el SIPSAL, el sistema de acceso a licencias.
Que una empresa privada bajo supervisión del Ministerio de Economía pueda tomar a su cargo el área Salud Laboral en toda la provincia, tarea hasta el momento desarrollada por trabajadores y trabajadoras enmarcados en el régimen de carrera y con estabilidad laboral, preocupa por las fuentes laborales y por la deshumanización del control médico. Repetimos, como venimos insistiendo: Salud no puede ser controlada por Economía.
Las modificaciones del área siempre fueron regresivas para las y los trabajadores de Santa Fe, pero supongamos que, como dice el gobierno, se apuntará a la preservación y promoción ¿Dónde está el programa en tal sentido y los protocolos? ¿Cómo lo van a llevar adelante? ¿Con qué formación de delegados y delegadas de promoción? ¿Con cuáles relevamientos ya realizados de siniestralidad por sector? ¿Cuándo se realizará una reunión con las organizaciones gremiales con las que el Gobernador se ufana de estar peleado?
Por lo pronto sabemos algo alarmante: se propone eliminar el certificado médico. Se modifica el control de la enfermedad de corta duración, de lo que no hay antecedentes ni a nivel internacional. Salud laboral no reconocerá ya el certificado del médico tratante, revisará a distancia, no medicará, ni solicitará estudios. Simplemente se llamará al agente solicitante o se lo citará en las oficinas.
Así la telemedicina se impondrá como filtro despersonalizado y no un control médico real. Esto puede minimizar síntomas sólo para recortar licencias. Es lo que sucede siempre que se desplaza el concepto de salud laboral por el de ausentismo y productividad.
En cuanto a las enfermedades de larga, se haría cargo un equipo de médicos de la Provincia. Insistimos que es fundamental la opinión del médico de cabecera o tratante del paciente en cuestión. Desde el año pasado vemos personas con reintegro a tareas habituales aun padeciendo enfermedades crónicas o los efectos de enfermedades/accidentes laborales.
Hoy ya existe una ruptura de los cuerpos y mentes de quienes durante años trabajan en la precariedad antes de poder pasar a planta. Hay quienes llevan una década o dos de trabajo en condiciones insostenibles antes de lograr estabilidad. La situación económica, social y psicosocial nos confronta a situaciones de violencia en los lugares de trabajo.
Cuchillo de palo
Santa Fe fue señera en la ley de comités mixtos de seguridad e higiene, pero nunca los aplicó en los sectores bajo su mando. No existe un sistema de prevención de accidentes ni enfermedades laborales en el Estado. Tampoco para la violencia laboral que se sufre y replica en momentos de extrema demanda. Insistimos en la necesidad de implementarlos donde confluyan más de 50 trabajadores/as e instaurar la figura de delegados/as en prevención. Frente a la ausencia de respuestas, desde el sindicato dimos la respuesta posible y al alcance: la conformación del Equipo Interdisciplinario para intervenir en situaciones de violencia.
Por otra parte, queremos plantear nuestra seria inquietud acerca de la efectividad y seguridad de datos personales. Los datos en manos de privados violenta le Ley de Protección 26.326. Debe haber un procedimiento transparente, eficaz desde una perspectiva sanitaria y de rápida resolución de Junta Médica y ésta debería ser independiente del Poder Ejecutivo.
Perjuicios al trabajador/a:
• Riesgo de altas médicas prematuras, subestimación de cuadros clínicos, licencias más cortas de lo necesario. Lo que afecta especialmente en enfermedades crónicas, salud mental y patologías invisibilizadas.
• Telemedicina como filtro y no complemento. Minimizar síntomas para recortar licencias puede agravar cuadros clínicos.
• Confidencialidad médica en riesgo. No hay claridad sobre quiénes y cómo acceden a la historia clínica.
• Persecución: datos de salud pueden terminar influyendo en decisiones laborales
• Sin participación sindical e instancias claras de apelación, se priorizará el retorno al trabajo
• Puede haber reencuadres de enfermedades laborales, lo que redunde en evitar reconocer la causalidad laboral y eso impactará en cobertura, indemnizaciones, etcétera.
• El riesgo es que SIPSAL pase de ser un sistema de cuidado a uno de control de ausentismo.
Equipo de Comunicación ATE Rosario










